Historia

Hay constancia ya en épocas neolíticas y calcolíticas, de la presencia humana por estos parajes. Se han encontrado depósitos líticos y cerámicos, rastreándose suelos de cabañas, en los pagos de "Cabeza Jerrero" y Dehesa Boyal. Enterramientos tumulares aparecen en "Huerta de las Jerrumbre" y "Los Corrales", hallándose, así mismo, industrias de estas épocas en algunas covachas que se desparraman por los terrenos graníticos, fundamentalmente en las cercanías del río Alagón y Rivera del Bronco.

La romanización caló profundamente en esta zona, a juzgar por los asentamiento rurales romanos que se esparcen por el término ("Cabeza del Moro", "Los Lozanos", "Arrocetuna", "Vegas de la Caneta", "Pozo de la Piedra".....). La huella visigoda queda patente en el poblado de "Los Corrales", que ha deparado cerámicas con crismones, monetario y otros vestigios.

Este lugar deriva su actual nombre de "Sancti Ihoannes", que es decir lo mismo que "San Juan". Perteneció al antiguo reino de León, como lugar dependiente de la Comunidad de Villa y Tierra de Granada (despoblado de Granadilla). En la primera mitad del siglo XIX este pueblo se erigió en uno de los más emblemáticos –por no decir el primero- del bandolerismo de corte social que recorría la región extremeña. La cuadrilla de "Los Muchachos de Santibáñez" trajo en jaque a las autoridades civiles y militares, que sufrieron secuestros, robos y continuos descalabros a manos de tales bandoleros, prestos a no dar cuartel al absolutismo de Fernando VII.
Actualmente, el lugar pertenece a la Mancomunidad de Trasierra-Tierras de Granadilla y se incluye en el partido judicial de Plasencia.
Félix Barroso Gutiérrez